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La Argentina venció a Venezuela después de remontar una diferencia de 22 puntos

Con un coraje increíble, con deseo por el éxito imposible de dimensionar, la Argentina dejó en silencio al Poliedro de Caracas. Una diferencia de 22 puntos tenía Venezuela cuando faltaba un minuto para el final del tercer cuarto y no pudo con la furia defensiva del equipo de Sergio Hernández, que metió un parcial de 26-4, aguantó la presión y se impuso por 73-72, en un éxito determinante (después de la derrota en San Luis por 74-68) en las eliminatorias para la Americup 2021.

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Un duelo diferente, desde el principio al fin. En el comienzo del juego la Argentina no pudo sostener el plan que se propuso en la primera fecha. El equipo de Sergio Hernández no pudo tener fluidez ofensiva para seleccionar los mejores tiros y le costó mucho la propuesta física de Venezuela, esa misma estrategia que terminó por darle la victoria en San Luis. Sin demasiadas soluciones con la conducción de Pepo Barral y tampoco cuando tuvo al equipo en su dominio José Vildoza, la Argentina no encontró buenas opciones para los lanzamientos de larga distancia de Safar o de Cuello. Se mantuvo en juego en el primer cuarto y se fue abajo 19-17.

En la pintura nunca pudo imponer condiciones y Colmenares resultó un problema. El ingreso de Carrera terminó por desmoronar la potencia física de los internos argentinos: Gallizzi y Acuña. En el segundo cuarto con la velocidad de Gregory Vargas y lo que propone, en la doble base, el vértigo David Cubillán, se volvió una tarea complicada a la Argentina, que le costó hacer los ajustes defensivos y sufrió la carga del rebote defensivo: le tomaron ocho rebotes. Sin posibilidades de romper la defensa de Venezuela en la pintura y con pobre rendimiento en los tiros de tres puntos (2 de 13), la Argentina se fue al descanso perdiendo 36-27.

El tercer cuarto resultó el quiebre definitivo del juego. Venezuela defendió todavía con más intensidad y la Argentina no encontró ningún tipo de alternativa para sostenerse en el juego ofensivo. El peso cerca del aro resolvió todo para el seleccionado local (38 a 22 en rebotes) y llegó a sacar una diferencia de 22 puntos sobre el cierre del cuarto: 62-40. Sin embargo, el conjunto de Sergio Hernández salió a tratar de acortar la diferencia con una defensa muy alta que le dio buenos resultados porque metió un parcial 11-0 y se fue al descanso abajo por 62-51.

Con un último cuarto descomunal la Argentina marcó un parcial de 26-4 para poner el juego igualado en 66 y la Argentina llenó de dudas a Venezuela. La tarea de Cáffaro resultó vital para tener más presencia debajo del aro, comenzaron a entrenar los balones de Safar, Vildoza y Ramírez Barrios, lo que representó un problema para el equipo de Fernando Duró, que no supo cómo detener la furia del conjunto argentino. Con un bombazo de Pepo Barral (73-70) la Argentina se puso en ventaja y desde allí soportó la presión de un equipo venezolano desesperado por el partido que se le estaba escapando y de un estadio que se gritaba para generar tensión. Sin embargo, el conjunto nacional supo cómo correrse de esa locura y se quedó con una gran victoria.

Fuente: LA NACION

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