Guerra de tarifas bajas entre compañías aéreas

La eliminación de las tarifas mínimas y el arribo de las low cost marcan el ritmo de las promociones por estos días.

Tras la decisión de eliminar el piso tarifario de los pasajes aéreos para volar dentro de la Argentina y el acompañamiento de Aerolíneas Argentinas, Latam y Flybondi con promociones muy tentadoras, la semana pasada estas palabras dominaron los deseos de muchos viajeros.

Pese a algunas dificultades técnicas o a no conseguir el ticket más económico para el destino o la fecha deseada, las promociones fueron un éxito, con miles de pasajes vendidos en pocas horas.

Aerolíneas Argentinas lanzó vuelos desde $ 499 el tramo (tuvo 120.000 reservas en las primeras 24 horas); Latam ofreció desde $ 499 o 900 millas además de cuotas (con las primeras 24 horas ya habían sumado 30.000 pasajeros), y Flybondi vendió 11.646 pasajes desde $ 199 el tramo (y vendió 24.981 pasajes con la promo $ 249).

Evidentemente, las líneas aéreas también se preparan para la llegada de más low cost (como Norwegian, que hasta ahora cubre la ruta Buenos Aires-Londres) que genera competencia y adelantan estrategia de venta.

Con los coletazos de la promoción aún latente, cabe preguntarse si esto fue sólo un hecho puntual o podremos acostumbrarnos a encontrar este tipo de ofertas.

¿Cómo ser rentable con tarifas tan económicas? Un pasaje de $ 199 equivale a 18 viajes en colectivo. La promoción de Aerolíneas finalizó el 8 de agosto, pero seguramente se renovará, mientras que en Flybondi señalan que actualmente ofrece precios desde $ 399, por ejemplo para el vuelo Córdoba-Mendoza.

Hablan los expertos

“La posibilidad de lanzar ofertas así es posible en virtud de la eliminación de la tarifa mínima que regía en el sector aeronáutico, que beneficia a la industria y especialmente al cliente. Estas ofertas pueden ayudar a incrementar la cantidad de pasajeros en meses de menor demanda”, dicen en Latam.

Hay que recordar que en 2017 adaptó su modelo de negocio para los vuelos domésticos: el pasajero elige “cómo quiere volar pagando por los servicios adicionales que requiera y seleccionando la tarifa que más se ajuste a su necesidad”.

“Estamos ante una nueva era; esta revolución de los aviones es un antes y un después para la conectividad. Y la desregulación del piso tarifario ratifica la línea del Gobierno para promover los viajes dentro de la Argentina”, señala Aldo Elías, presidente de la Cámara Argentina de Turismo y agrega: “Si tengo una avión de 100 plazas que usualmente vuela con 80 ocupadas, hay 20 que las pierdo. Pero si las vendo a un peso, tengo un beneficio marginal. El avión, al igual que el hotel, no puede ‘stockear’ producto. El asiento de avión que no se vendió para el momento del despegue, se perdió”. Expertos en promociones ya que su trabajo es, justamente, buscar día a día los mejores precios para volar, en PromosAéreasAR se muestran entusiasmados con este nuevo panorama aunque señalan que aún quedan cosas por ajustar.

La fiesta seguirá

“Estos modelos de negocio funcionan bien y existen hace años en otras partes del mundo. Si se hacen las cosas bien, bienvenidos. Al margen de que las empresas ganen o pierdan dinero con estas acciones por el nuevo ingreso de las low cost, la lógica indica que estas acciones deberían seguir”, dicen desde PromosAéreasAR.

“Sería absurdo ver semejante gasto en comunicación con bombos y platillos para después dejarnos sin fiesta”, agregan.

Por su parte Fabricio Di Giambattista, presidente de la Federación Argentina de Asociaciones de Empresas de Viajes y Turismo (Faevyt), explica: “No es magia. Las empresas buscan ser rentables. ¿Quién puede sostener esto en el tiempo? Las low cost tienen bajos costos en general y, en el caso de Flybondi, busca ganarse un lugar en el mercado. En el caso de las empresas más tradicionales, las promociones están más vinculadas a los análisis de ocupación que tengan: serán para días y rutas en las que tengan baja ocupación ya sea porque no hay demanda corporativa o porque no es fin de semana largo. Así funciona en el mundo para que este tipo de acciones tengan continuidad”.

Letra chica

También es cierto que, ante cada promoción o precio extremadamente barato, es indispensable prestar atención a las condiciones. La famosa letra chica. Por ejemplo, en el caso de las promociones de Aerolíneas Argentinas, no incluyen equipaje en bodega. Si querés despachar, tenés que pagar aparte. Y en el caso de Flybondi -se sabe que con las low cost el cliente paga por cada servicio que desea o necesita utilizar- el ofertón tampoco incluía equipaje en cabina. Terminadas las promos de $ 199 y $ 249, la línea bajo costo está vendiendo pasajes desde $ 399. “A veces el titular es buenísimo, pero cuando buscás disponibilidad o ves las condiciones, te llevás una sorpresa”, advierten en PromosAéreas.

Fuente: Losandes.com