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Facundo Imhoff: “Al aceptarme solté una mochila muy grande”

El central de Bolívar, único deportista de elite argentino que admitió ser gay, cuenta por qué lo hizo público. Reconoce que recibe mensajes de muchos colegas e insta a hablar del tema para ayudar a los que, por esto, la pasan mal.

Las cotorritas rompen el silencio en una tarde gris. El celeste esta dentro del club bonaerense Ciudad de Bolívar, con fotos y camisetas del equipo; en quienes están en el gimnasio o las chicas que se entrenan en la cancha. En un rato, Facundo Imhoff, quien viene de ganar el oro en el Panamericano con la Selección, también practicará. Pero antes, llega la entrevista para dar su mensaje generoso, dedicado a los que están pasando por lo que él pasó y ya se liberó. El central de 30 años y 2,02 metros es el único deportista de elite argentino en decir públicamente que es gay. Hoy, lo agradece.

En mano a mano con Olé, arranca: “Lo primero que quiero aclarar es que de esto ya pasó mucho tiempo. Se entendió quizás ahora porque di una nota cuando salimos campeones en Lima. Pero hace siete años lo conté. Para mí es normal, este proceso lo vengo transitando hace rato”.

Facundo Imhoff en el entrenamiento de Bolívar. (Prensa Bolívar Vóley).

Facundo Imhoff en el entrenamiento de Bolívar. (Prensa Bolívar Vóley).

-¿Por qué lo contaste?

-Yo estaba mal, estaba muy trabado. Mi cabeza estaba pendiente de otras cosas, y tenía que solucionarlo. No podía poner el máximo de energía en el deporte y llegó un momento en que el cuerpo me empezó a pasar factura. Al aceptarme solté una mochila muy grande, hizo que mejorase mi rendimiento. Cuando lo conté, empecé a ser protagonista en la Liga, a jugar en la Selección. Antes me pasaba de tener lesiones heavys, sin explicación. Y ahí dije “tengo que ocuparme de mí”. Después no tuve más lesiones y mi rendimiento aumentó. Lo atribuyo 100% al haberme aceptado. Mejoré en mi personalidad, dejé de mentir, de aparentar. De gastar energías. Empecé a sentirme más auténtico, me hizo sentir bien.

-¿Se comunica gente con vos?

-Me ha pasado que deportistas profesionales de distintos deportes lo han hecho. He recibido miles de mensajes, con lo cual se confirma que la problemática está. No podemos hacer oídos sordos y decir “acá no pasa nada, en el deporte no hay gays. Porque aquí, claramente, la necesidad de liberarse, está. Obviamente están los miedos, los prejuicios. Somos una sociedad muy machista y en el deporte se potencia.

-¿Sos como un portavoz?

-No sé si me considero un portavoz. Sí la intención era sentar un precedente. Cuando estaba por decirlo, me paralizaba. Que ningún deportista lo hubiera hecho antes… Era mucha incertidumbre. Hasta que lo decidí: “Ya está, no me importa, lo digo y después veo”. Yo uso las palabras “me inmolé” porque no sabía si me podía salir bien o mal. Después me puse a pensar “tampoco quiero vivir toda mi vida siendo quien no soy, ni hacer un deporte en el que no me acepten, porque quiero ser feliz”. Ésa fue la decisión de “inmolarme”. Después de contarlo fue muy positivo para mí en todos los aspectos de mi vida. Los jugadores me aceptaron, me llamaron de la Selección. Oír ese ejemplo que yo no tuve, ese ejemplo positivo, quizá algún jugador o una persona lo esté necesitando.

-¿Te discriminaron?

-Me sucedió una vez, igual estaba preparado. Fue en una semifinal del Metropolitano. En el vóley nos conocemos todos, y me sentí respaldado por los jugadores de mi equipo y el contrario. Por mi personalidad, no me afecta, decidí reírme. Después, parte de la tribuna me ofreció disculpas. Es importante el respaldo del compañero. Pensá en el caso del fútbol: si alguien lo dice, sería importante que los jugadores y referentes le brindaran su apoyo.

Facundo Imhoff con Olé en el Club Ciudad de Bolívar (Prensa Bolívar Vóley).

Facundo Imhoff con Olé en el Club Ciudad de Bolívar (Prensa Bolívar Vóley).

-¿Te incomoda que te hagan notas?

-Yo decido abordar las notas como un tema natural. Yo decidí contarlo porque es normal. Si lo pienso, es loco tener que hablar de mi sexualidad ante una cámara, pero entiendo que, si no fuese necesario, no lo estaríamos haciendo. Podés estar de acuerdo o no, lo bueno es empezar a hablarlo, porque si bien hace siete años era mucho más difícil, hay mucha gente que creo que lo ignora porque no tiene ningún allegado gay, al menos no blanqueado. Y empiezan a escuchar. Y dicen “quizá es normal”. Es ponerlo en debate: “Che, esto puede estar sucediendo, puede haber muchos gays tapados, pueden estar pasándola mal”. Entonces creo que está bueno que se empiece a hablar del tema. Está bien, yo fui el primero que salí. Si hay uno mas, dos, tres… ya está. ¿Cuántas notas más de gays vamos a hacer? Ya sabemos que hay gays en el mundo del deporte, y no pasa nada. Es hablarlo. Es el paso que tenemos que hacer, y cuando se logre eso, yo creo que los deportistas van a poder expresarse, abrirse y contarlo más libremente, sin miedo.

-¿Por qué pasa esto en el deporte?

-Pura y exclusivamente por machismo. Si vos sos deportista, tenés que ser agresivo, macho, poner huevo. Y si sos gay, eso no lo tenes: no podés bancar un partido, presión, exigencia. Ahora se empieza a de-construir la imagen del gay en general. La imagen del gay que se pone las plumas, sale a bailar… está genial que lo haga, pero también entender que hay gays en todos los ámbitos . Así como uno consume en la tele el bailarín que está en el Bailando o donde sea, también están los deportistas, el que trabaja en cualquier tipo de trabajo, empresa, obrero. Cualquier persona puede ser gay y hacer lo que sea.

Facundo Imhoff muestra el oro panamericano (Prensa Bolívar Vóley).

Facundo Imhoff muestra el oro panamericano (Prensa Bolívar Vóley).

Facundo Imhoff se ríe del presente en Bolívar. (Prensa Bolívar Vóley).

Facundo Imhoff se ríe del presente en Bolívar. (Prensa Bolívar Vóley).

-¿Te molesta?

-A mí no me molesta, no me hace ni bien ni mal, lo tengo aceptado. Hace tantos años que hablé de esto… Ya está, lo tengo súper asumido. En el vóley nacional, mis compañeros lo saben hace años. Venir acá a Bolívar no cambia nada. Es tan natural que es hablar de algo obvio, pero entiendo que para el resto de la sociedad no lo es.

-Por prejuicios…

-Por suerte en estos siete años, mas allá de que se supo siempre, se priorizó el vóley. Por eso seguí jugando, y no por ser gay. Tengo la tranquilidad de que en el vóley se dio así. En el resto de la sociedad, no lo sé. La cantidad de repercusión que tuvo, más que nada con la cantidad de mensajes que recibí… El mensaje era “la estoy pasando mal”. Era un mensaje de pedido de auxilio.

Facundo Imhoff en Bolívar. (Prensa Bolívar Vóley).
Prensa Bolivar

Facundo Imhoff en Bolívar. (Prensa Bolívar Vóley). Prensa Bolivar

-¿Qué les contestás?

-Intento aconsejarlos desde mi lado. Yo creo que el contar mi historia, los miedos que yo tenía, y cómo me ayudó, también es una ayuda para ese tipo de personas. Siento que necesitan ser escuchados, que no lo pueden hablar con nadie. Por eso, al decirle a un desconocido -porque no dejo de ser un desconocido-, deciden contarme su intimidad, que no se la cuentan ni a un amigo. Entonces realmente siento que la problemática está y que necesitamos empezar a romper ese silencio para que la gente pueda elegir y ser feliz.

-¿Hay un tema generacional?

-Sí, obvio. Y estamos en un choque generacional muy grande. Yo tengo 30 años y mi generación lo está aceptando, y está en ese proceso. Pero la generación de nuestros padres es híper difícil. Y después tenemos la generación de adolescentes de 15 años en la que hoy ya es completamente natural. Nosotros creo que somos de esa generación bisagra que viene a romper con todas esas estructuras. Que viene a hablar delante una cámara y decir “soy gay y no pasa nada, no es malo”. Cuando sea moneda​corriente y esté ya hablado, va a dejar de hacer ruido, de molestar, lo que sea. Ése es el objetivo.

Fuente: Olé