Expectativa por el quiebre del “pacto de silencio” de los rugbiers y el as en la manga de Burlando

Este martes se cumple un mes del crimen de Fernando Báez Sosa. El abogado de los rugbiers dijo que sus defendidos hablarían una vez definidas las imputaciones. Por qué Burlando cree que los dos liberados deben volver a prisión.

Habrá una marcha el martes, cuando se cumpla un mes del asesinato de Fernando Báez Sosa, y seguramente tendrá su réplica frente al árbol que hoy es una especie de altar, donde quedó tendido el joven, frente al boliche Le Brique en Villa Gesell​. Pasó un mes también desde la detención de los rugbiers y del inicio  una investigación que esta semana entra en una nueva etapa procesal. 

En principio, se espera que en los próximos días los ocho rugbiers detenidos en la alcaldía de Dolores sean convocados para ampliar su declaración indagatoria a partir del agravante que la Justicia de Garantías sumó a la calificación que pesa contra los imputados, la alevosía. Después, la fiscal podría redefinir las coautorías. 

No se sabe cuál será la disposición de los imputados esta vez. Después de ser detenidos se negaron a declarar: hay videos que los muestran en distintas circunstancias, numerosa prueba -aunque se esperan resultados de algunas- y el aporte de testigos; lo único que por ahora no tiene el expediente es la voz de las rugbiers.

Fernando Báez Sosa y sus amigos, en la última foto que se tomaron antes del salvaje ataque que terminó con la vida del joven de 18 años.

Fernando Báez Sosa y sus amigos, en la última foto que se tomaron antes del salvaje ataque que terminó con la vida del joven de 18 años.

Oportunamente, el abogado que los defiende, Hugo Tomei, hizo saber que iban a sentarse frente a la fiscal Verónica Zamboni para dar su versión de los hechos una vez que haya sido reunida toda la prueba y estén definidos el rol que cada uno de ellos ocupó la noche en que mataron a Fernando, y para ese momento aún falta.

Fuentes vinculadas al caso entienden que los imputados insistirán en mantener lo que la fiscal, en el requerimiento de la prisión preventiva, sostuvo «es un pacto de silencio» que nació la misma madrugada del crimen, cuando vía whatsapp Ciro Pertossi envió: «Chicos no se cuenta nada de esto a nadie«. Había pasado poco más de una hora del ataque.

Ciro Pertossi, junto a Máximo Thomsen, son por ahora los dos rugbiers imputados de ser coautores del homicidio de Fernando. Los otros seis, Lucas y Luciano Pertossi, Matías Benicelli, Enzo Comelli y Blas Cinalli, continúan como partícipes necesarios. Pero eso puede variar de un momento a otro: se cree que dos de éstos últimos, a partir de haber sido señalados en la rueda de reconocimiento, Benicelli y Comelli, podrían ser considerados «coautores» por la fiscal del caso.

Hay testigos que lo señalaron a Benicelli, que esa madrugada llevaba un peinado con rodete, como quien pateó a Fernando cuando ya estaba inconsciente y quien le gritaba «a ver si volvés a pegar negro de mierda». A Comelli también lo ubicaron arengando, pero un testigo además lo señaló como uno de los agresores. Aún cambiando las coautorías, la pena para unos y otros, por el delito agravado que se les imputa, es la misma: prisión perpetua.

Al mismo tiempo, se espera que esta semana -como anunció inmediatamente después que el juez de Garantías de Villa Gesell, David Mancinelli, convirtió la detención de los rugbiers en prisión preventiva- el abogado defensor apele las imputaciones ante la Cámara de Apelación y Garantías en lo Penal de Dolores. Tiene plazo hasta el viernes próximo para hacerlo.

Se cree, en base al fundamento que Tomei ofreció en la audiencia preliminar frente a Mancinelli, el jueves pasado, que no atacará las calificaciones y que insistirá sobre las nulidades que planteó sobre una rueda de reconocimiento, una declaración testimonial y las indagatorias: dice que sus defendidos no fueron debidamente notificados sobre el hecho que se les imputa, y eso los puso «en un estado de indefensión».

La decisión entonces estará en manos de los camaristas Susana Darling Yaltone, Fernando Sotelo y Luis Defelito, de la Sala 1. En una fiscalía de Dolores quedará radicada la denuncia que, a partir de esas nulidades, hizo el abogado Tomei contra la fiscal Zamboni. Fuentes judiciales dijeron que tramitaría ante el fiscal Mario Pérez.

Los abogados de los papás de Fernando Báez Sosa, del equipo de Fernando Burlando, también harán presentaciones esta semana con «nuevos elementos» de prueba.

Según adelantó el propio Burlando, pedirá que Alejo Milanesi y Juan Pedro Guarino vuelvan a ser detenidos. Aunque vinculados a la causa, con la imputación de «partícipes necesarios» del delito de «homicidio agravado por alevosía y el concurso premeditado de dos o más personas», los dos rugbiers están hace una semana en sus casas de Zárate. Les concedió la libertad la fiscal Zamboni, por falta de mérito.

No adelantó de qué tratan los nuevos elementos, pero su postura de su estudio es clara: «Deberían estar detenidos. Para nosotros todos son coautores. No todos pegaron, pero todos participaron», había dicho Fabián Améndola, del equipo de Burlando.

Además, irá por el sospechoso número 11. «Le vamos a apuntar a pesar de que la fiscalía lo ha negado», dijo Burlando, que anticipó que consiguió identificar al muchacho que en un video aparece caminando junto a los rugbiers después del ataque a Fernando. ¿Quién es? ¿Qué participación tuvo? ¿Por qué no se entregó? Por ahora es un misterio.

Fuente: Clarín

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