En medio de la tensión, Mauricio Macri reunió a su tropa en Olivos y se sumó Jaime Durán Barba

El Presidente y el ministro de Hacienda Nicolás Dujovne siguieron la apertura de los mercados desde Olivos. El asesor ecuatoriano llegó más tarde.

En medio de la tensión económica y tras dos jornadas plagadas de rumores, el Presidente se quedó en la Quinta de Olivos, desde donde siguió la evolución de los mercados. Aunque desde temprano desfilaron sus funcionarios de mayor confianza, sobresalió la aparición del asesor estrella Jaime Durán Barba.

Recién llegado al país, el ecuatoriano se dirigió a Olivos junto a su socio, el consultor Santiago Nieto. Se reunieron con el jefe Gabinete Marcos Peña y el equipo de comunicación liderado por el secretario Jorge Grecco. Tenía previsto ver a Mauricio Macri, pero fuentes oficiales aseguraron que hasta las 14 aún ese encuentro no había ocurrido.

Al igual que el jueves, ante la crisis, Macri decidió mantener su rutina. Por eso optó por quedarse en la residencia, como cada viernes, por lo que la Casa Rosada lució despoblada de funcionarios de alto rango.

Además del ministro de Hacienda Nicolás Dujovne, que llegó bien temprano, antes de la apertura de los mercados, el jefe de Estado convocó a sus colaboradores más cercanos: Peña y sus vices Mario Quintana y Gustavo Lopetegui, el secretario general de la Presidencia Fernando de Andreis, y el secretario de Asuntos Estratégicos Fulvio Pompeo.

También el ministro del Interior Rogelio Frigerio, quien busca acelerar las negociaciones con los gobernadores para dar garantías políticas de que el Gobierno podrá aprobar el Presupuesto y, de ese modo, flanquear el viaje que hará Dujovne a Washington para replantear el acuerdo con el FMI.

En medio de tantos rumores, la decisión de Macri de rodearse nuevamente del trío «son yo», como calificó al tándem Peña-Quintana-Lopetegui, es toda una señal de que su intención es no hacer los cambios en el Gabinete que, según dicen especialistas económicos y algunos dirigentes políticos, le están pidiendo los mercados.

«Dicen que Marcos se va los que no entienden que Marcos es el funcionario más importante para el Presidente», dijo a este diario, con cierto fastidio, un funcionario que en las últimas horas se pasó desmintiendo cambios. El argumento no se basa en el vínculo personal que tienen sino en el diagnóstico que hacen sobre lo que Macri cree que se debe hacer: no es Peña el que descarta la apertura a acuerdos políticos; sino el propio Macri. Y así lo refrendó en las últimas horas. La contundente intervención del Banco Central -aunque no pasó Luis Caputo por Olivos- acaso explique la necesidad de Macri de descomprimir ese reclamo, que escuchó desde los mercados, dirigentes opositores y hasta de sus propias filas; al menos antes del viaje de Dujovne.

La reunión de coordinación de las 11 fue la única actividad pública que trazó el Presidente. A esa cumbre se sumó la vicepresidenta Gabriela Michetti. Luego, también fueron convocados el ministro de Producción Dante Sica y el titular de la AFIP Leandro Cuccioli, quien debe definir la propuesta que -vía Frigerio- le hicieron llegar los gobernadores para ampliar la base de recaudación y, en consecuencia, atenuar el alcance del ajuste fiscal necesario para convencer al FMI.

Entre tantos rumores de cambios, también se multiplicaron los ruidos internos. El principal tiene como protagonista a la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal. ¿Alguien se olvidó de avisarle de los movimientos que daría el Presidente?  Por lo pronto, públicamente este jueves la mandataria se puso al frente de la defensa del Presidente, aunque pidió «escuchar» más los reclamos de la gente.

A diferencia de otras veces, Vidal esta vez se ubica cerca del análisis que hacen otros dirigentes con los que hasta no hace tanto coincidía sólo en la pertenencia en el mismo equipo: el titular de la Cámara de Diputados Emilio Monzó y el propio Frigerio. Casualidad o no, su salida radial fue casi en simultáneo a la del ministro del Interior.

Tampoco fueron avisados los popes radicales. Este jueves, el desconcierto entre los legisladores de la UCR llegaba hasta los presidentes de los interbloques en el Congreso, Mario Negri (Diputados) y Luis Naidenoff (Senado), dos hombres que suelen tener información de primera mano del Ejecutivo.

Fuente: Clarín