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El reclamo de un candidato al Olimpia de oro

Gustavo Fernández, tenista sobre sillas de ruedas, publicó una carta explicando por qué se baja de la gala. “No voy a participar en ningún premio en donde se diferencien las disciplinas olímpicas y las paralímpicas”, criticó.

Gustavo Fernández metió un golpe sobre la mesa. Se cansó de cómo está hecha la segmentación de los Premios Olimpia y dio a entender que se bajará de la premiación en una nominación que lo tiene como uno de los candidatos a ganar la estatuilla de oro.

El tenista sobre sillas de rueda tuvo la mejor temporada de su carrera: finalizó el año en la cima del ranking mundial, ganó cuatro Grand Slam (Australia, Roland Garros -tanto en singles como en dobles- y Wimbledon) y fue campeón parapanamericano. Todo eso lo elevan a una categoría digna para quedarse con el reconocimiento mayor.

A pesar de eso, el cordobés de 25 años publicó una carta explicando su disconformidad y su postura en relación con la terna «Deporte Paralímpico». ​Su deseo era participar en la categoría tenis en la que participan Diego Schwartzman, Guido Pella y Horacio Zeballos.

La carta de Gustavo Fernández sobre los Premios Olimpia.

La carta de Gustavo Fernández sobre los Premios Olimpia.

«Más que un comunicado de prensa, esta carta es una forma de expresar una opinión personal sobre un tema que nos compete a todos. Estas palabras representan mi forma de ver la realidad y entiendo que no todos estemos de acuerdo u opinemos de la misma manera», empezó Fernández.

Además, prosiguió: «Dos años atrás fui nominado a los Premios Olimpia (terna paralímpica) y, por primera vez, estuve presente en el evento para recibir este reconocimiento y así ganar el Olimpia de Plata . Sin embargo, en vez de sentirme reconocido y valorado, que estimo es el objetivo principal de la gala, me sentí discriminado y afectado como pocas veces en mi vida. Tomé real sentido de lo que significa la terna ‘Deportes paralímpicos’ para la sociedad, de cómo los demás ven a los deportistas paralímpicos. Poco importa lo que hagamos como deportistas: siempre se nos mide con una distinta vara. ¿Qué quiere decir esto? Sin importar cuánto trabajemos para mejorar, para evolucionar, para crecer en cualquier aspecto de nuestro deporte, nunca vamos a pasar la barrera que se genera socialmente pura y exclusivamente por la discapacidad. Asimismo, también existen actitudes y comportamientos que constituyen discriminación positiva: aun siendo novatos o haciendo el deporte a nivel social, se reconoce a la persona simple,ente por el hecho de tene runa discapacidad y hacer un deporte. Estoy en desacuerdo con esto y cualquier otra forma de discriminación. No tiene que ser un aspecto distintivo que un discapacitado realice un deporte o, yendo más allá, que tenga una vida plena, sueñe y se realice como persona. Da igual cada caso en particular, y los medios que cada uno utilice para realizarse. Por miedo, a veces, evitamos juzgar o evaluar a una persona con discapacidad, haga la actividad que haga, y lo único que logramos es no comprenderlo en su totalidad y, como resultado, terminamos excluyéndolo. Por lo contrario, lo que deberíamos hacer es naturalizar su condición, informamos y, de esa forma, entender de qué se trata la discapacidad para generar una real inclusión. Necesitamos analizarnos de igual manera dentro de nuestras diferencias».

Luego, continuó: «Un deportista reúne cualidades técnicas, físicas, mentales, competitivas, personales. Estas cualidades son fundamentales en cualquier deporte que se haga, y se pueden analizar por igual dentro de la particularidad que tiene cada deporte. Por estas cualidades, trabaja duramente el deportista día a día, por ellas se sacrifica tanto. El deportista paralímpico no es la excepción. Es entendible que al ser el deporte paralímpico más nuevo que el deporte olímpico haya aún deportes en desarrollo y que quizás la competencia no sea exactamente igual que en el deporte olímpico. Pero las cualidades deportivas de cada individuo si pueden ser calificadas y juzgadas de igual forma. Eso es lo que pretendo expresar con estas palabras y lo que intento comunicar con mi decisión. Creo que, si el deportista paralímpico hizo méritos deportivos suficientes y reúne las cualidades para ser considerado dentro de la elite, debería estar ternado e incluido dentro de su deporte por más que no compita directamente contra su colega olímpica. El deportista paralímpico debe tener la posibilidad de ser considerado como igual, creer que deportivamente tiene el mismo valor, para que, de esa forma, pueda seguir con su desarrollo y crecimiento tanto colectivo como individual. Este es, en mi opinión, el gran paso que debemos dar».

Por último, cerró: «Cuando se tiene la oportunidad de hacer un cambio grande, vale la pena luchar por eso. No es una lucha individual o un beneficio personal: es algo que quisiera que quede para siempre para que nunca más un discapacitado vuelva a sufrir discriminación en relación a este tema. Es un aporte a nuestro crecimiento como sociedad. Yo no voy a participar ni ser cómplice de ningún acto de discriminación. Es por eso que mi decisión de aquí en adelante es no participar en los Premios Olimpia, ni en ningún otro premio en donde se diferencien las otras disciplinas olímpicas y paralímpicas«.

La lucha recién comienza, pero Gustavo Fernández ya dio señales de querer dejar una marca en la historia.

Fuente: Olé