El Gobierno y el FMI se vuelven a reunir en la primera visita oficial tras las PASO

Con la necesidad de demostrarle al mundo que la relación con el Fondo Monetario Internacional (FMI) sigue siendo positiva y sin tensiones con la Argentina pese a los cambios en los contextos político y económico, la misión del organismo que llegó ayer al país por primera vez tras las PASO y el nuevo equipo económico del Gobierno se reúnen otra vez esta tarde.

«El diálogo entre las autoridades es continuo y fluido», habían mencionado ayer en el equipo que conduce el flamante ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, que ya reafirmó que se cumplirán las metas fijadas en el acuerdo stand-by. Sin mayores precisiones, en el Ministerio de Hacienda habían buscado que la foto del encuentro sirviera de señal contundente al mercado sobre la continuidad del buen vínculo existente entre Mauricio Macri y el FMI.

Esta tarde se realizaban dos nuevas reuniones. En la primera participaban los equipos técnicos de Hacienda y el Banco Central (BCRA) para evaluar los próximos pasos. La segunda, en tanto, sería una versión ampliada de lo que sucedió ayer en el marco de una multitudinaria marcha a favor de Macri. Allí se revisaron los números, las últimas decisiones de la administración -sobre todo el último paquete de medidas lanzado por el Gobierno- y el futuro cercano de la economía argentina.

Por otra parte, según dijeron desde el círculo cercano a Alberto Fernández a LA NACION, el director del Departamento del Hemisferio Occidental del Fondo, Alejandro Werner, y el encargado de la misión argentina, Roberto Cardarelli, se verán mañana las caras con el equipo económico opositor en las oficinas que el principal candidato del Frente de Todos tiene en la calle México, en el barrio de San Telmo. Allí podrían estar las espadas económicas del albertismo: Guillermo Nielsen, Cecilia Todesca y Emanuel Alvarez Agis. Matías Kulfas está de luna de miel en el exterior.

Ayer el ministro de Hacienda, mantuvo un encuentro con Werner, Cardarelli y el encargado de la oficina local del organismo, Trevor Alleyne. Participaron también el presidente del BCRA, Guido Sandleris; el vicepresidente de esa entidad, Gustavo Cañonero, y el secretario de Política Económica, Sebastián Katz.

Cerca de Lacunza habían ratificado que el actual encuentro con el Fondo es «protocolar», es decir que la visita no se convertirá en la quinta revisión del acuerdo stand-by, aún pendiente de resolución. En el Gobierno confían, sin embargo, en que los números de una quinta revisión serán satisfactorios para los técnicos del FMI. Así lo aseguró Lacunza el martes pasado en conferencia de prensa, y lo ratificó en la entrevista con LA NACION publicada hoy.

De de esa quinta revisión surgirá el diagnóstico (el llamado staff report) del equipo técnico y la posible aprobación por parte del directorio para que el organismo que conduce David Lipton interinamente apruebe la remisión de otra cuota del préstamo por 5400 millones de dólares en septiembre.

En la actual situación de volatilidad de los mercados, la llegada de ese desembolso es fundamental. La economía argentina sufrió un fuerte cimbronazo el lunes 12 de este mes, tras los sorpresivos resultados de las primarias. El desarme de carteras con activos locales llevó a una devaluación del peso de más de 20%, una suba del riesgo país y el desplome de acciones y bonos.

La fuerte apreciación del dólar hizo que el Gobierno tomara medidas «para proteger el bolsillo de los argentinos», que no aparecían entre las posibilidades tras el acuerdo con el FMI. En la entrevista con LA NACION, Lacunza descartó tensiones por ese tema.

Además, el BCRA debió vender unos US$700 millones de reservas para controlar el tipo de cambio y volver a estabilizar el mercado, algo que finalmente parece haber conseguido. No es algo que el FMI no hubiese anticipado en su último reporte, cuando mencionó los riesgos políticos: presión dolarizadora, más inflación, subas de tasas y posibles problemas en la sustentabilidad de la deuda, mucha de esta de corto plazo.

Desde el organismo multilateral, dijeron a este medio que probablemente no haya comunicación oficial de lo que ocurra en los encuentros con Hacienda y la oposición. La palabra oficial recién llegaría, estimaron en el Fondo, cuando la misión vuelva a Washington.

Fuente: Lanación