El Gobierno condenó la mirada “sesgada” del kirchnerismo sobre Venezuela

El ministro de Justicia, Germán Garavano, apuntó contra el bloque del Frente para la Victoria en Diputados, que habló de un “intento de golpe de Estado” contra Nicolás Maduro.

El Gobierno mostró su preocupación en torno a la crisis en Venezuela y cuestionó la «mirada claramente sesgada» del kirchnerismo por defender a la «dictadura» de Nicolás Maduro y no reconocer la presidencia interina de Juan Guaidó, titular de la Asamblea Nacional.

En la Casa Rosada no cayó bien que el bloque del Frente para la Victoria en Diputados emitiera el miércoles un comunicado repudiando «el intento de golpe de Estado en Venezuela», justo después de que el Presidente expresara su apoyo por Twitter a Guaidó y lo reconociera como «presidente encargado de Venezuela».

Más cuando había sido la propia Cristina Kirchner quien en 2017 admitió que en Venezuela «no hay Estado de derecho».

En esta ocasión, no fue la ex presidenta, quien se mantuvo en silencio al respecto, sino sus referentes parlamentarios, liderados por el diputado Agustín Rossi, quienes repudiaron a la oposición por el «intento de golpe de Estado» y pidieron «una solución basada en el diálogo y la paz».

«Lamento la situación del kirchnerismo con este pronunciamiento. Los Derechos Humanos no pueden reconocer color o ideología, son de todos. Me entristece profundamente esta mirada claramente sesgada y aislacionista dentro de una sociedad argentina que ha sufrido dictaduras», sostuvo el ministro de Justicia, Germán Garavano, al cabo de la reunión de Gabinete que encabezó Mauricio Macri.

Ante la consulta de Clarín, Garavano cuestionó «que por un tema ideológico o de otro tipo de afinidades se hagan este tipo de declaraciones, preocupan, llaman la atención y comprometen la mirada que (en el kirchnerismo) tienen sobre los Derechos Humanos»

En cambio, la Casa Rosada reconoció a un amplio espectro político que se expresó contra el régimen de Maduro: «Valoramos positivamente que un sector muy amplio de la oposición, y del Partido Justicialista, haya reconocido a Guaidó como presidente y se exprese en consonancia no sólo con la posición del Gobierno nacional, sino con las grandes democracias de la región, sobre la preocupación por esta dictadura que vive Venezuela».

A su turno, el canciller Jorge Faurie también cruzó a los K por avalar «la represión que se hizo de aquellos que se manifestaban pacíficamente». «No es bueno que no se reconozca la libertad ni la necesidad de que se viva en democracia», cuestionó. Y expuso que en Venezuela «claramente no hay una democracia y no hay respeto ni por las libertades personales ni por las libertades políticas, ni por los Derechos Humanos».

Fuente: Clarín