El Boeing de Malaysia Airlines estuvo pilotado hasta caer al océano

Nuevas revelaciones en Francia sobre el misterioso accidente aéreo del 2014 reabren la hipótesis de suicidio

El Boeing 777 de Malaysia Airlines que se precipitó sobre el océano Índico el 8 de marzo del 2014 estuvo pilotado hasta el final, lo que abonaría la hipótesis del suicidio. Eso han averiguado los investigadores franceses que se ocupan el caso, según ha revelado el diario ‘Le Parisien’.

La desaparición del vuelo MH 370, en el que viajaban 239 personas de 14 nacionalidades, es aún hoy uno de los grandes misterios en la historia de la aviación. Se han barajado diversas hipótesis -atentado terrorista por sabotaje, derribo accidental por un misil, suicidio del piloto por razones políticas, intoxicación a bordo-, pero ninguna ha prosperado En julio del 2018, el equipo de investigación internacional que constituyeron las autoridades de Malasia terminó su trabajo sin poder establecer las causas del siniestro. Francia es el único país que oficialmente aún está investigando, ya que cuatro ciudadanos galos viajaban a bordo del aparato.

 

Los dos jueces de instrucción parisinos que llevan el asunto lograron, tras muchas resistencias, poder viajar a Estados Unidos, a la sede de Boeing cerca de Seattle, junto a expertos en transporte aéreo de la Gendarmería, para reunir más información. Allí tuvieron que firmar un documento de confidencialidad. No todo puede ser revelado. Sin embargo, ha trascendido que, según los datos en posesión de Boeing, alguien estuvo a los mandos del avión hasta que cayó al océano. Al parecer, el aparato realizó algunos virajes anormales, lo que lleva a suponer que no volaba sin control. Con todo, los investigadores son cautos y no están en condiciones todavía de saber qué fue lo que pasó ni de aseverar que el piloto fue el causante voluntario de la catástrofe.

El vuelo MH 370 debía cubrir la ruta Kuala Lumpur-Pekín, pero, en lugar de dirigirse al norte, giró hacia el sur, por razones desconocidas. El ‘transponder’ que transmitía su posición en tiempo real fue desconectado, por lo que su trayectoria seguida posteriormente puede sólo ser estimada. Durante muchos meses no se encontró ni rastro avión, lo que alimentó todo tipo de conjeturas. En julio del 2015 se recuperó un fragmento de ala en la isla francesa de Reunión. Después aparecieron, en playas de Sudáfrica, Isla Mauricio, Mozambique y Tanzania, otras partes del avión, de un reactor, de un panel de la cabina y otros componentes. Eso permitió confirmar que el Boeing había caído en el Índico sur, aunque con el gran interrogante de por qué alteró su ruta de manera tan incomprensible y durante tantas horas.

Fuente: Lavanguardia