El arma secuestrada es la que mató a Roxana Toledo

 Este viernes declaró ante el tribunal de la Primera Cámara del Crimen el comisario inspector Sergio Narváez, de Policía Científica. Afirmó que el arma que se secuestró es la que disparó el proyectil ingresó por el medio de la ventanilla y que hirió de muerte a Roxana Toledo.

 Uno de los testimonios “clave” y de los más esperados en el juicio, era el de Narváez, por lo que la sala de debate se vio prácticamente colmada de periodistas y público. Es que él se iba a referir a la prueba balística y al análisis de la Mercedes Benz Sprinter en la que murió Roxana Toledo el 16 de abril de 2015, cuando volvía a San Rafael desde General Alvear con la recaudación de la panadería para la que trabajaba.

 El policía de vasta experiencia, confirmó que el proyectil hallado en la butaca del acompañante que atravesó el cuerpo de Toledo y que le quitó la vida, es el que salió de la pistola 9 milímetros secuestrada meses más tarde en una casa del barrio Constitución.

 Cabe decir que un día antes, Marcos Forconi admitió ser el asesino de Roxana, aunque señaló que el arma secuestrada por la Justicia no fue la que utilizó y que “no sabía dónde está la correcta”. No está claro por qué Forconi mintió en este sentido.

 Si bien una bala 9 milímetros puede ser disparada desde un arma de otro calibre (un revólver calibre 38, por ejemplo), Narváez aseguró que la pericia realizada sobre el proyectil hallado coincide con el ánima del cañón de la pistola incautada. En la bala que mató a Roxana quedó una marca que se coteja con la pistola y arroja datos inequívocos.

 Por otra parte, el comisario explicó que para que se dispare ese tipo de arma, es indispensable que la bala esté en la recámara y el gatillo hacia atrás. Esto podría tirar por el suelo la estrategia de Forconi, que había dicho que el disparo fue accidental.