Descubren una nueva forma de eliminar células cancerosas sin dañar las que están sanas

La prueba en laboratorio resultó exitosa en un tipo de cáncer de mama. Es un trabajo que está a cargo de la organización Johns Hopkins Medicine y la Universidad de Oxford.

Las células cancerosas suelen tener cambios en sus genes que las hacen diferentes de las células normales. A diferencia de la quimioterapia, que destruye tanto células cancerosas como células sanas, las terapias dirigidas se focalizan en objetivos específicos.

Científicos de la organización Johns Hopkins Medicine y de la Universidad de Oxford encontraron una nueva forma de eliminar algunas células de cáncer que se multiplican de forma rápida atacando selectivamente el núcleo de esa maquinaria de división celular, según publica la revista Nature.

La técnica, que hasta el momento se probó en células cancerosas en laboratorio y derivadas de pacientes, podrían acelerar los esfuerzos para encontrar medicamentos para un subconjunto de pacientes con cáncer de mama sin afectar las células sanas.

“Algunos de los medicamentos contra el cáncer ya eliminan las células que se dividen rápidamente. Sin embargo, la mayoría también daña las células sanas, como las células de la médula ósea, junto con las células cancerosas”, dice el doctor Andrew Holland, profesor asociado de biología molecular y genética en la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins.

Holland, cuya investigación se centra en la división celular de los mamíferos, incluidos los humanos, también señala que los errores no controlados pueden alimentar fallas de orden genético, que en algunos casos, pasan a convertirse en células cancerosas.

Debido a que todas las células de mamíferos tienen procesos similares para la división celular, Holland y su equipo buscaron mecanismos específicos en una variedad de células cultivadas en el laboratorio.

Durante la investigación, se encontraron con una línea de células de cáncer de mama humanas que son muy dependientes de las estructuras llamadas centríolos para dividirse y sobrevivir.

Los centríolos actúan como el núcleo estructural de los centrosomas, que organizan tubos delgados de proteínas que dan forma a las células y ayudan a separar el ADN cuando la célula se divide. No obstante, muchas células pueden dividirse sin centríolos ni centrosomas.

Aunque otras células son capaces de vivir sin centríolos, el equipo de Holland descubrió que estas células de cáncer de mama cultivadas en laboratorio no podían hacerlo.

Las causas

Un análisis detallado mostró que las células de cáncer de mama dependientes de centríolos tenían una sección del genoma que había sido copiada anormalmente muchas veces, una alteración encontrada en alrededor del 9 por ciento de los casos de cáncer de mama.

Los investigadores estudiaron los genes codificados en la región altamente copiada y encontraron un gen que producía altos niveles de una proteína -TRIM37- que controla los centrosomas.

La investigación paso a paso

Los investigadores probaron una forma de interferir en el proceso de división celular en las células con altos niveles de TRIM37. Utilizaron una droga experimental llamada inhibidor PLK4, que interrumpe las proteínas que producen centríolos.

Agregaron el fármaco a las células de cáncer de mama cultivadas en el laboratorio con niveles normales de TRIM37 y descubrieron que las células eran capaces de dividirse con éxito, a pesar de que el fármaco había eliminado los centríolos de la célula.

Sin embargo, cuando agregaron el fármaco a las células de cáncer de mama con altos niveles de TRIM37, sucedió lo contrario: las células ya no pudieron dividirse y la mayoría de las células dejaron de crecer o murieron.

“La idea sería identificar los tumores con altos niveles de TRIM37 y utilizar un inhibidor de PLK4 para matar selectivamente las células cancerosas y dejar las células sanas relativamente ilesas”, reconoce Holland.

 

Fuente: TN

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