Cristina Kirchner y Alberto Fernández hablaron a la multitud en la Plaza de Mayo

Alberto Fernández asumió hoy, 10 de diciembre, la Presidencia de la Argentina al jurar en el Congreso junto a la vicepresidenta Cristina Kirchner y recibir los atributos de mando de manos de su antecesor, Mauricio Macri.

A partir de una fuerte reivindicación de la continuidad democrática que se registra desde 1983, el período más largo desde el nacimiento de la nación, Fernández se ubica como un eslabón de una cadena histórica que une las gestiones de Raúl Alfonsín, Néstor Kirchner y Cristina Kirchner.

Tras la asunción, Fernández pronunció -ante la Asamblea Legislativa- un discurso de tono conciliador, pero en el que trazó un duro diagnóstico de la situación que atraviesa el país y planteó un claro cambio de rumbo. Por la tarde, les tomó juramento a sus ministros. Y hacia la noche se asomó al balcón de la Casa Rosada frente a la multitud que lo esperaba en la Plaza de Mayo.

«Jamás pensé que mi vida iba a cambiar como cambió, que iba a ser protagonista de la más maravillosa aventura que puede vivir un líder político, que es levantar a un pueblo de la destrucción», dice el Presidente. «Pero también le agradezco a Dios que me haya cruzado con Cristina. Hoy estamos todos unidos y decididos a poner la Argentina de pie» expresó frente a la multitud.

En lo que fue el cierre de la jornada en la que asumió la presidencia, Alberto Fernández dio su primer discurso ante la Plaza de Mayo desde un escenario instalado frente a la Casa Rosada ante decenas de miles de personas celebraron su asunción en el marco de un festival de música y arte.

Entre los temas a los que se refirió en su primer discurso como presidente luego del formulado durante la Asamblea Legislativa, Fernández habló de la crisis económica y social que afecta al país, de sus primeros pasos como funcionario de Néstor Kirchner, de la conformación del Frente de Todos y del Gobierno de Mauricio Macri, entre otros temas.

Respecto de la Justicia, les pidió a sus seguidores: “Quiero que todos me ayuden a que pongamos en la Argentina un sistema judicial que no nos avergüence, que deje de ser usado para perseguir a los opositores, que usa la prisión preventiva para amedrentar los opositores”, sostuvo el primer mandatario, que agregó que “en la Argentina que viene se terminaron los operadores judiciales, que se los prestan entre los jueces, y los linchamientos mediáticos que todos los días soportamos”.