Cristina apeló y acusó a Bonadio

Calficó de «arbitrario» el procesamiento

Absurdo, antojadizo, arbitrario, ilógico y descabellado. Así calificóCristina Kirchner el procesamiento que le dictó esta semana el juez federal Claudio Bonadio en la causa Los Sauces. Con un escrito colmado de fuertes acusaciones, la ex presidenta apeló ayer la decisión del magistrado.

La ex mandataria ratificó su inocencia, cuestionó la competencia del juez en la causa y rechazó, punto por punto, cada una de las acusaciones. Defendió a su hija Florencia -también procesada- y consideró que los embargos tienen como objetivo causar impacto mediático.

La ex mandataria volvió a centrar su defensa en lo que considera la licitud de los alquileres que recibió la sociedad de la familia Kirchner por parte de Cristóbal López y Lázaro Báez. «La causa resultó ser un mero montaje que inevitablemente iba a concluir como se imaginaba: con el dictado de un procesamiento, decisión que naturalmente ya estaba tomada desde el inicio mismo del proceso», afirmó. Y acusó al juez de «dictar resoluciones direccionadas a ocasionar estrépito en la opinión pública».

La ex presidenta desgranó la decisión de Bonadio. Entendió que la asociación ilícita no existe porque -además de no haber incurrido en ningún delito- la mayoría de los procesados no se conocen entre sí, así como, calificó la asignación de roles como «totalmente antojadiza y arbitraria», ya que «no se condicen con ningún tipo de razonamiento lógico, fáctico ni jurídico».

Bonadio procesó el martes a Cristina y a sus hijos Máximo y Florencia por asociación ilícita y lavado de dinero al considerar que el dinero que ingresaba la sociedad familiar Los Sauces correspondía a sobornos por la asignación de obras públicas u otros contratos con el Estado en favor de los empresarios Cristóbal López y Lázaro Báez.

Cristina defendió a su hija que -recordó- tenía 16 años cuando Los Sauces fue inscripta como empresa, que heredó de Néstor Kirchner. «Lo que resulta aún más increíble es que se le asigne el rol de jefa de la asociación por la mera aplicación de las reglas del derecho sucesorio y la aceptación de una herencia: los presuntos delitos cometidos por sus padres, a criterio de su Señoría habrían sido heredados», lanzó.

Consideró que el fallo no es válido porque el juez «no era competente para entender en la causa». En el mismo escrito en que procesó a la ex presidenta, Bonadio envió la causa a su colega Julián Ercolini, que instruye la investigación por el desvío de dinero para obras viales en Santa Cruz.

La ex presidenta calificó como «ilegítimo» el accionar de Bonadio. «La resolución dictada por un juez que se reconoce incompetente resulta absolutamente nula», escribió. Y advirtió que ante «la inusitada gravedad institucional que reviste el caso» acudirá a organismos internacionales de derechos humanos «si es necesario».

Fuente: La Nación