Crimen en Villa Gesell: ordenan dos pericias clave para determinar quién fue el asesino

Serán cotejos de ADN de las prendas secuestradas a los involucrados y de sus calzados para establecer las huellas en el cuerpo de la víctima. La rueda de reconocimiento será el jueves.

A 72 horas horas del asesinato de Fernando Báez Sosa, los investigadores parecen haber reconstruido completamente la escena del crimen en la puerta del boliche Le Brique en Villa Gesell. Los diez rugbiers se negaron a declarar, pero el remero, el último de los detenidos, sí habló ante la fiscal Verónica Zamboni para intentar convencerla de que él siempre estaba en Zárate, su ciudad natal.

El fiscal general de Dolores, Diego Escoda, dio precisiones en TN sobre cómo avanzó la investigación: «Ordenamos una pericia scopométrica para determinar qué calzado le dejó una marca en la cara a la víctima«.

Esa pericia será clave para establecer quién fue el autor de la patada que le quitó la vida a Fernando. Los detectives de la Policía Bonaerense secuestraron prendas manchas de sangre en la casa que los acusados alquilaban en Villa Gesell.

El fiscal Escoda defendió la investigación de la fiscal Zamboni, especialmente sobre el onceavo detenido: «Pablo Ventura fue imputado, fue el único que prestó declaración y quedó a la espera de la ronda de reconocimiento».

El papá y el abogado de Ventura filtraron a los medios de comunicación un video de la cena familiar que habrían tenido el viernes a las 21 en Zárate para demostrar que Pablo nunca estuvo en Gesell, pero el fiscal aclaró: «Ese video no está incorporado en la causa. Nosotros fuimos al restaurante, pero el dueño dijo que no lo tiene y que el que tiene la clave para acceder a la cámara se fue a Brasil».

«Uno de los elementos de prueba sobre Ventura es una filmación de un auto de iguales características desde el lugar hasta Zárate«, agregó el fiscal Escoda para explicar por qué la fiscal Zamboni incluyó a Pablo en la investigación.

El fiscal general de Dolores además informó en TN que ordenó a un fiscal actuar de oficio en la golpiza que recibió un adolescente mendocino también en Villa Gesell a manos de otro grupo sucedido con anterioridad al crimen de Fernando Béz Sosa.

Walter Romby, el papá de Mateo, la víctima del primer ataque en la costa, expresó en TN: «Yo no sé si eran jugadores de rugby o no quienes le pegaron a mi hijo, pero si sé que hay una falta de valores enorme en la sociedad y un grado de perversidad muy grande con conductas casi primitivas. Fueron siete u ocho y empezaron a hostigarlo».

Fuente: TN

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