Bronca empresaria: duras críticas al adelanto compulsivo de Ganancias dispuesto por la AFIP

No por nada, el ministro de Economía, Sergio Massa, hizo ayer un mea culpa ante empresarios en el Consejo de las Américas. Probablemente, veía venir la marea. La Unión Industrial Argentina (UIA) cuestionó hoy con dureza la decisión de la AFIP de modificar compulsivamente los adelantos de Ganancias a grandes empresas para este año.

“La recuperación económica de nuestro país debe necesariamente surgir del desarrollo productivo con generación de empleo formal. Los incrementos de la presión tributaria y/o de la carga financiera y la falta de financiamiento al sector productivo dificultan el cumplimiento de este objetivo”, señaló un informe de la entidad enviado a sus socios.

El Gobierno había señalado que buscaba recaudar unos $200.000 millones extra -número similar a lo que logró con el “impuesto a la riqueza”- con esta medida y había dicho que afectaría a unas 1911 empresas.

La entidad fabril cuestionó la RG 5248/2022 publicada tres días atrás, por la que la AFIP estableció un anticipo adicional de impuesto a las ganancias para empresas que cumplan determinados requisitos: será del 25% del impuesto del año anterior o del 15% del resultado impositivo en caso de que no haya habido impuesto a pagar. Abarca a empresas que hayan tenido impuesto a pagar igual o mayor a $100 millones o resultado impositivo antes de quebrantos mayores a $300 millones.

La UIA señaló que “la medida compromete y abarca a muchas empresas medianas del sector industrial”, y dio números al respecto. Considerando las escalas de facturación para ser considerada mediana empresa en el sector industrial (hasta $7.046.710.000 se considera mediana tramo II), solo con presentar 5% de rentabilidad antes de impuestos sobre facturación, una empresa mediana tramo II quedaría abarcada por la medida (superaría los $300 millones). “Así, el universo de empresas industriales alcanzado representa el 54% del empleo formal y el 70% de la masa salarial. A su vez, el universo de empresas alcanzadas llega a cerca del 84% del total de exportaciones”, criticaron los técnicos de la entidad.

“El anticipo extraordinario del impuesto a las ganancias tendrá un doble efecto negativo sobre el sector productivo y el conjunto de la sociedad: por un lado, profundiza la falta de previsibilidad necesaria para la recuperación de la economía. Por el otro, incrementa el costo financiero del sector productivo, en un contexto de grandes dificultades para obtener recursos que permitan financiar proyectos productivos”, indicó el informe para los socios industriales, que agregó que la resolución oficial compromete la situación a futuro, ya que adelanta recursos que se obtendrían a mediados de 2023 y que, de implementarse esta medida, no se percibirán el año que viene, lo que, a su vez, genera un nuevo “factor de imprevisibilidad respecto a los mecanismos que se diseñarán a futuro” para recaudar más impuestos.

Más incertidumbre

“Un nuevo cambio en las reglas del juego del impuesto a las ganancias agudiza la incertidumbre y afecta la previsibilidad que necesita el sector productivo: sería la quinta modificación relevante del impuesto a las ganancias de empresas en los últimos 10 años, y la segunda en un año”, aseveró la entidad que dirige Daniel Funes de Rioja.

Según el Iaraf, el nuevo anticipo del impuesto a las ganancias recaudaría $250.000 millones en 2022: $100.000 millones para el tesoro nacional y $150.000 millones para las provincias y CABA. “En 2023 se va a pagar menos saldo de ganancias, lo que implica que se está adelantando financiamiento”, estimó el informe de Andrés Mir y María José Nieto.

De acuerdo a la UIA, la medida duplicará los anticipos que las empresas tendrán que pagar en tres de los 10 meses. “Cómo se pagará 25% en tres cuotas, para aquellas empresas con cierre en diciembre, por ejemplo, implica duplicar los anticipos que iban a pagar en octubre, noviembre y diciembre de este año (ya tenían un 8,33% y ahora adicionan otro porcentaje igual). En caso de que no les correspondía pagar anticipos, deberán ahora enfrentar pagos por el 5% de su resultado impositivo en cada uno de esos 3 meses”, cuestionaron los economistas de la UIA.

Por otro lado, la entidad fabril aseguró que se afectará el capital de trabajo de las empresas, en un contexto de falta de financiamiento y suba de tasas de interés. Además: “Aquellas empresas que hayan invertido en el país verán comprometida su situación debido a que a esta altura del año, las empresas ya han organizado el flujo de su caja y tienen pagos comprometidos, por lo que una modificación en los anticipos de Ganancias en muchos casos generaría demoras en los pagos a proveedores o dificultades para afrontar pagos de deuda existentes”.

“Como no se computarán los quebrantos que hayan tenido las empresas, no solo obligará a pagar anticipos a empresas que de otro modo no les correspondía, sino que podrá ocurrir que el anticipo lo paguen empresas que luego no tengan impuesto a pagar por el período en cuestión”, cuestionaron en la Unión Industrial, y agregaron que, al no poder compensar la obligación con saldos a favor existentes, ni solicitar la reducción de este nuevo anticipo, “no solo se vulneran derechos de las empresas, sino que no se contempla la posibilidad de que las empresas atenúen el perjuicio de una obligación que no concuerde con su capacidad económica”.

“Como adelantó la semana pasada el titular de AFIP, Carlos Castagneto, la UIA fue invitada a una reunión para poder explicarles los alcances de esta Resolución General y su implementación”, dijeron en la agencia ante la consulta de LA NACION. “Habíamos concretado el encuentro para el miércoles a las 16, pero nos la pasaron para la otra semana. Estamos abiertos al diálogo y a encontrarnos las veces que haga falta con todas las entidades”, agregaron.

Fuente: La Nación

 

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