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Boca sufrió ante Banfield otra derrota como local, justo cuando debe volver a hacerse fuerte en la Bombonera

 

El conjunto de Sebastián Battaglia, fuera mediante titulares o suplentes, recibió goles en todos los encuentros de la presente Liga Profesional. Ya son 11 en seis fechas, luego de que la solidez terminó siendo una virtud el semestre pasado entre tantos problemas futbolísticos. Quizás, dentro del asterisco que se interpone por el hecho de afrontar los últimos compromisos con una formación plagada de ruedas de auxilio, la máxima preocupación de cara al duelo con el “Timão” pasa por haber caído en condición de local en las últimas dos encuentros en la Bombonera.

Sebastián Battaglia y una derrota inesperada ante Banfield
Sebastián Battaglia y una derrota inesperada ante BanfieldMauro Alfieri

Primero, estuvo el 1-2 ante los santafesinos (sobre la hora, con el nerviosismo que generó el festejo de Troyansky, informado y suspendido al igual que Carlos Zambrano). Anoche, el golpe del equipo de Claudio Vivas –excoordinador general de las inferiores xeneizes hasta hace unos años–: el Taladro no se imponía en Brandsen 805 hacía más de trece años (3-2 en el torneo Clausura 2009).

«Banfield tuvo sus méritos, y nosotros no estuvimos coordinados, firmes en defensa. No es habitual. Es difícil encontrar algo positivo. En el primer tiempo sufrimos tres goles. Preocupa. Queremos que todos estén bien, rindan bien y competir en todos los torneos»

Sebastián Battaglia, DT de Boca

De todas maneras, no es un dolor de cabeza total. Y es que de los últimos ocho encuentros, que incluyen estos dos partidos y otros pertenecientes a los demás torneos que lleva disputados en lo que va del 2022, Boca supo revertir un bache serio en su casa –ocurrido cuando Battaglia trastabillaba una y otra vez y su puesto llegó a estar en jaque– y no generar dudas completas: le ganó a Barracas Central y Defensa y Justicia (ambos por 2-0) por la Copa de la Liga Profesional, a Deportivo Cali (1-0, en la última jornada de la etapa de grupos de la presente Libertadores) y a Arsenal (2-1) y Tigre (5-3) en el amanecer de este campeonato doméstico.

Luis Vázquez no fue abastecido por los volantes de Boca
Luis Vázquez no fue abastecido por los volantes de BocaMauro Alfieri

Claramente, al fusionar los últimos tropiezos con la estadística de haber recibido tantos en cada encuentro del torneo, el hincha se preocupa pensando en la trascendental revancha con los brasileños. Incluso, si se suma el 1-1 ante el propio conjunto paulista cuando se vieron en la Bombonera por la primera fase, en medio de aquella levantada futbolística que le otorgó vida al entrenador, todo puede centrarse en la tensión.

En que, si bien la esperanza de pasar de ronda está intacta, tampoco hay motivos para tachar la posibilidad de la eliminación ante un rival que fue parejo en las tres veces que se midieron en el año: de hecho, Boca no pudo ganarle, obteniendo dos empates y una caída (0-2).

«El VAR es una herramienta muy buena, pero depende del ser humano. El otro día hubo una mano de Corinthians. La vi separada del cuerpo y ni siquiera llamaron del VAR. Pudo ser penal. Sería bueno que unificaran criterios. No quiero que nos beneficien, pero tampoco que nos perjudiquen»

Sebastián Battaglia

La cuestión es que parece ser que la máxima preocupación debe posarse en los rendimientos que mostraron los suplentes en la goleada que le propinó Banfield. Esos que el martes tienen que dar la talla en caso de necesitarlos en un partido en el que predominará el nerviosismo y en donde cada error puede no tener revancha. Porque aunque fue un Boca B que, por ejemplo, ya no contó con Eduardo Salvio (quedó en libertad de acciones al igual que Cristian Pavón, que ya no era tenido en cuenta), tuvo una formación con Luis Vázquez (suplente de Darío Benedetto), Aaron Molinas (habitual entre los primeros ingresos) y Cristian Medina (otra opción entre los volantes internos).

Lo mejor del partido

Fue un desorden constante. La delantera no generó peligro; el medio campo no agarró la pelota; la defensa jamás encontró orden y se la pasó corriendo de atrás a los delanteros banfileños. Así es como los goles convertidos por Enrique y Galoppo resultaron fáciles para los visitantes, más allá de hacer dos muy lindos. Incluso, si se lo proponía, pudo haberse ido al vestuario con uno o dos goles más. Entonces, el hincha ya se tomó el partido con la necesidad de despertar al equipo azul y oro para no padecer una goleada que, finalmente, sería inevitable.

Así es como, además del grito de guerra pensando en la Copa Libertadores, también expuso que imágenes así no quiere ver, ni con titulares ni con relevos: murmullo a ciertos jugadores y el pedido de “Esta noche (por el viernes) tenemos que ganar”, estuvieron presentes.

Juan Ramírez, de flojo rendimiento ante Banfield
Juan Ramírez, de flojo rendimiento ante BanfieldMauro Alfieri

La atención está puesta en Corinthians. “¡Quiero la Libertadores…!”, rugió al final. Boca sufrió una goleada inesperada, pero el objetivo es internacional. Si el martes está a la altura, lo de anoche será sólo una (mala) anécdota y la ilusión volverá a ir en aumento en busca de un anhelo que ya superó los quince años.

Fuente: La Nación

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