“Autogestionados”, la modalidad de trabajo que crece en las cárceles de la provincia

Se trata de personas privadas de libertad que elaboran productos mediante la donación de materiales y herramientas por parte de entes sin fines de lucro, con el objetivo de que sus familias puedan generar un ingreso a través de esta ayuda.

El Servicio Penitenciario Provincial, a través de su Unidad de Producción, continúa fomentando el crecimiento de las actividades laborales y el espíritu emprendedor en el interior de los complejos carcelarios de toda la provincia, como medio para favorecer la resociabilizacón de las personas privadas de libertad a través de herramientas generadas desde del tratamiento.

En este sentido es que, a las modalidades de trabajo que ya funcionaban intramuros, como la maestranza, las actividades en los talleres y las obras a través de la intervención de firmas privadas, se suma la figura de los “Autogestionados”, grupos de internos que, mediante guías, van adquiriendo habilidades sin necesidad de contar con espacios específicos para la elaboración de productos.

Para lograr la fabricación de estos bienes, es necesaria la intervención de organismos que donen herramientas, maquinarias y materiales en desuso, que puedan ser transformados en productos tales como bolsas y juguetes, y posteriormente sean entregados a sus familias para que estas generen un ingreso a través de su comercialización.

Una de las actividades que más notoriedad a tomado es la del proyecto “Reiniciar”, surgido en el Complejo San Felipe, donde un grupo de internos comenzó un proyecto sustentable basado en la fabricación de distintos productos dentro de sus lugares de alojamiento, utilizando y reciclando los banners plásticos que quedan en desuso.

“Los productos son elaborados con donaciones de ONG o a partir de materiales llevados por sus familias; esta modalidad les permite trabajar dentro de los módulos de alojamiento, sin la necesidad de contar con talleres específicos para ese fin”, explicaron desde la UPP.

“Una vez terminados, los productos son entregados a las familias de los participantes para que sean ellas quienes posteriormente las comercialicen y termine siendo una forma de ayuda. Es decir que, además de fomentar las actividades laborales, se trabaja en el espíritu emprendedor de la persona”, sintetizaron.

Según el último informe realizado por la Unidad de Producción Penitenciaria, cerca de 390 personas participaron de esta modalidad durante el 2019, siendo el complejo Almafuerte el que más trabajadores tuvo.

Proyecto Reiniciar

“Reiniciar empaques ecológicos”, en la actualidad da trabajo a diez personas privadas de su libertad, y se ha solicitado la ampliación de la capacidad productiva debido a su popularidad y la necesidad de continuar concientizando sobre el cuidado del medio ambiente, apuntando a masificar el uso de empaques ecológicos con la firme intención de que cualquier tipo de negocio, empresa o institución pueda ofrecer productos o servicios a sus clientes de manera eco amigable.

Es importante destacar que esta iniciativa responde además al formato de empresas de Triple Impacto, Ambiental (reutilizando residuos tóxicos para el medio ambiente, transformándolos en productos consumo cotidiano), Social (mediante la reinserción de las personas privadas de libertad, personas con capacidades diferentes y sectores vulnerables) y Económico.

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