Aranceles al acero y aluminio: sorpresa en el Gobierno por el anuncio de Donald Trump

Así lo reconoció el ministro Sica. Ya se gestiona una reunión con el secretario de comercio de Estados Unidos.

En un sólo tuit, el presidente de los Estados Unidos modificó la agenda de este lunes a la mañana de los gobiernos de Argentina y Brasil. El mensaje de redes sociales de Donald Trump, habitual en su comunicación, y sin previo aviso, sorprendió por completo a los gobiernos locales, con una diferencia: en este país habrá cambio de mando en ocho días.  Ello obligará a las dos gestiones, saliente y entrante, a compartir decisiones en las próximas horas por el daño que generará al mercado del aluminio y el acero la imposición de aranceles en los Estados Unidos.

El ministro saliente de Producción Dante Sica reconoció a Clarín este lunes que no se esperaban esta medida de los Estados Unidos, aseguró que habló con las autoridades de Techint y con otros directivos en el sector argentino del acero y el aluminio, y que también se hablará con Aluar. Pero además, le pidió al embajador en los Estados Unidos, Fernando Oris de Roa, que solicite una entrevista con Wilbur Ross, el secretario de Comercio de la administración Trump, quien no sólo mantuvo varias reuniones con los funcionarios de Macri, sino que también visitó el país.

También el canciller Jorge Faurie llamó al Departamento de Estado y habló con Sica para ver «cómo generar un movimiento del tema con Wilbur Ross».

Clarín supo, además, que desde Buenos Aires, Jorge Argüello, potencial embajador en Estados Unidos de Alberto Fernández después del 10 de diciembre, habló con Oris de Roa para ajustar agenda común. Y que el presidente electo avaló que se solicite la reunión con Ross. El problema, igualmente, es que, para la institucionalidad de los Estados Unidos, a esta altura Oris de Roa, que tiene orden de terminar su mandato el 9 de diciembre, como todos los embajadores políticos, es lo que se dice un “pato rengo”.

Fernández estuvo reunido la semana pasada con el embajador Edward Prado, en las oficinas del presidente electo en Puerto Madero. Los aranceles al acero y al aluminio ni estaban en la mira. Estados Unidos entra pronto en campaña electoral, y Trump se encuentra bajo una investigación en el Congreso de su país promovida por el partido demócrata.

El tuit con que el presidente de EE.UU. sorprendió este lunes anunciaba: “Brasil y Argentina han presidido una devaluación masiva de sus monedas, lo que no es bueno para nuestros productores. Por eso, voy a restaurar de manera efectiva e inmediata los aranceles al acero y al aluminio, que sea enviado a los Estados Unidos”.

El año pasado, tras anunciar que elevaba esos aranceles, Trump exceptuó finalmente a la Argentina y Brasil, junto a otros países, de ese gravamen. En gran parte lo hizo por su amistad y alianza con sus gobernantes, entre ellos Mauricio Macri. Este lunes en Brasil, algunos diarios titularon sobre la medida: «Trump desprecia a Bolsonaro».

El año pasado, el ex ministro Francisco Cabrera anunció que la Argentina podría exportar a Estados Unidos el equivalente al 100% del promedio del aluminio que había ingresado a ese mercado en los últimos tres años y el 135% de acero exportado en el mismo período. «Es un mercado de 700 millones de dólares de exportación, son dos industrias muy importantes. Para esos sectores esta era una decisión que les cambiaba mucho la situación”, decía Cabrera.

Los aranceles del 10% al aluminio y del 25% al acero entraron en vigor a finales de marzo de ese año pero Argentina había quedado afuera. Ahora será un fuerte golpe, porque todavía rige el aumento de aranceles para el biodiesel que entra de este país al mercado estadounidense y también tiene un fuerte impacto en la industria local.

 

Fuente: Clarín