Ambiente entregó la Declaración de Impacto Ambiental: la CNEA hará la remediación en Sierra Pintada

La Comisión Nacional de Energía Atómica deberá iniciar las tareas de remediación de pasivos ambientales en Sierra Pintada luego de la explotación de uranio en la década del ´90. La gestión será auditada por la Facultad de Ciencias Aplicadas de San Rafael.

A través de la Resolución 259, la Secretaría de Ambiente y Ordenamiento Territorial (SAYOT) de la provincia entregó a la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) al proyecto de Remediación Ambiental del Complejo Minero Fabril San Rafael (CMFSR) – Fase 1, ubicado en Sierra Pintada.

Según lo establece la resolución emitida este lunes, la CNEA deberá proceder a gestionar las tareas de remediación del agua de cantera, los residuos sólidos y los efluentes contenidos en el dique de evaporación DN3B hacia los diques DN 8 y 9.

Además, se designó a la Facultad de Ciencias Aplicadas a la Industria (FCAI) de la Universidad Nacional de Cuyo como auditora de las tareas que se realicen.

Para llegar a esta instancia, la CNEA cumplió con distintos requerimientos, cumpliendo con el procedimiento de Evaluación Ambiental e incluyendo la realización de una Audiencia Pública el 9 de enero de 2019 y una Audiencia Pública Complementaria el 30 de abril, donde más de 120 oradores presentaron su posición respecto al proyecto de remediación ambiental.

Sobre el proyecto

La remediación ambiental tiene como objetivo mejorar la calidad del agua de cantera, minimizando la concentración de uranio, radio y arsénico y gestionar en forma segura y definitiva los residuos sólidos.

Los pasivos ambientales están controlados a través de exhaustivos monitoreos radiológicos y convencionales (que incluyen agua superficial y subterránea, sedimentos, suelo y aire) pero que son necesarios sanear para asegurar la protección de las personas y el ambiente a largo plazo, en forma segura y sostenible.

Estas medidas, esencialmente, son la aplicación de distintas tecnologías que permitirán minimizar la concentración de uranio, radio y arsénico en el agua de cantera y extraer el uranio existente que se encuentra dentro de tambores.

Para ello, por un lado, se utilizará la planta de tratamiento que se encuentra en el predio, y, por otro, se aprovechará la construcción de un moderno dique con un sistema de múltiples barreras que permitirá concluir con la primera etapa de la remediación de los pasivos ambientales.

La remediación ambiental propuesta por la CNEA constituye una continuidad de la política institucional en la materia, ya que se aplicarán técnicas, metodologías y procedimientos que están a la vanguardia de la gestión de sitios donde se realizaron actividades mineras.