Alerta mundial por el delfín franciscana, un “habitante” en peligro de la costa argentina

Entre Argentina, Brasil y Uruguay se calcula que mueren anualmente 3000 ejemplares de esta especie. Expertos de diferentes países se reunieron en San Clemente para discutir la manera de protegerlo.

A raíz de la creciente preocupación del estado de vulnerabilidad del delfín Franciscana (Pontoporia blainvillei), la semana pasada se llevó a cabo el primer Workshop Franciscana 2019 en la localidad de San Clemente. La actividad organizada por la Fundación Mundo Marino y liderada por la ONG internacional Yaqu Pacha contó con la presencia de expertos de la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza), del Programa Vaquita CPR del National Marine Mammal Foundation (NMMF), de representantes de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación y de la Dirección de Actividades Pesqueras y Acuicultura de la Provincia de Buenos Aires, representantes de ONGs locales y regionales, además de investigadores especialistas en la especie de Argentina, Brasil, Uruguay, Francia, Holanda, México, Alemania y Estados Unidos.

Aunque en una primera instancia, las cifras de las actuales poblaciones no es lo que más preocupa (se estima que en la región la población ronda los 25.000 o 30.000 individuos) sí sus proyecciones de sostenibilidad. Entre Argentina, Brasil y Uruguay se calcula que mueren anualmente 3000 delfines de esta especie. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), califica el estado de conservación de las franciscanas como “vulnerable” y estudios recientes estiman que no ha disminuido la mortalidad a escala regional y que algunas de sus poblaciones podrían desaparecer en la próxima década.

Un delfín franciscana encontrado en Mar de las Pampas.

Un delfín franciscana encontrado en Mar de las Pampas.

Para Barbara Taylor, consultora de la UICN para la evaluación de status de la Lista Roja, “el mundo de la conservación está preocupado por la Franciscana” y agregó que “en todo el planeta estamos teniendo problemas con pequeños cetáceos muriendo en las redes de pesca. Es un problema muy difícil de resolver en cualquier lugar, y también un problema difícil aquí con la Franciscana.” Por último, manifestó que “no tenemos derecho a dirigir a las especies a la extinción, esto es un imperativo moral”.

Por su parte, Phil Miller, del Conservation Planning Specialist Group de la UICN manifestó que “debemos ser muy cuidadosos sobre cómo manejamos estas poblaciones, y ser muy proactivos para determinar las mejores prácticas para el futuro de la conservación de la especie”. Y agregó: “Tenemos que ser más proactivos y reactivos para no encontrarnos en una situación en que queden 30 animales y no sepamos lo suficiente como para intervenir con éxito”.

Otro hallazgo en costas de la Provincia de Buenos Aires.

Otro hallazgo en costas de la Provincia de Buenos Aires. FOTO: EFE

Una de las razones por las cuales este mamífero marino se encuentra particularmente expuesto a la amenaza del hombre se debe a que es un cetáceo que habita sólo en aguas de zonas costeras que no superan los 30 o 35 metros de profundidad. Esto lo expone tanto a la amenaza de la pesca incidental, como a la contaminación química y acústica. Por otra parte, un estudio liderado por el biólogo Pablo Denuncio, del grupo de Investigación sobre Biología, Ecología y Conservación de mamíferos marinos de la Universidad Nacional de Mar del Plata, mostró́ que el 30% de los animales de esta especie analizados en la región bonaerense había ingerido accidentalmente basura marina.

Según los datos de la Fundación Mundo Marino se detectó un preocupante aumento del número de Franciscanas varadas entre los años 2016 y 2018 (139 animales), en comparación al promedio anual registrado desde 1987 hasta ese momento. “Es muy importante difundir lo que viene ocurriendo con la Franciscana, porque si bien es un animal emblemático de esta zona, la comunidad la conoce muy poco. De esto también se trató este taller, de fortalecer las líneas de investigación y estrategias de educación ambiental, sobretodo para que todos los grupos especialistas regionales e internacionales puedan empezar a trabajar de forma coordinada a favor de esta especie”, explicó Sergio Rodríguez Heredia, biólogo y jefe del Centro de Rescate y Rehabilitación de la Fundación Mundo Marino.

Lorenzo von Fersen, presidente de la organización Yaqu Pacha, manifestó que “tenemos que evaluar el efecto del baycatch: cuántos animales están terminando en redes de pesca por año. No estamos en contra de la pesca, el tema es que cuando comienza a no ser sustentable para la población de franciscanas, que todo indica que es así, entonces hay que empezar a abrir los ojos y ver qué hacer. Una de las estrategias de mitigación es cambiar el arte de pesca o utilizar alarmas acústicas en las redes.”

El taller tuvo como objetivo aunar esfuerzos para revisar datos poblacionales sobre el delfín Franciscana, definir información prioritaria faltante, analizar amenazas comunes e intercambiar conocimiento médico-veterinario para la rehabilitación y tratamiento de estos animales en casos de varamientos o captura accidental en redes de pesca.

Fuente: Clarín