Alerta científica Ya hay cinco variantes muy expandidas del coronavirus: ¿puede complicarse el control de la pandemia?

Dos de ellas están en la Argentina. ¿Pueden ser las vacunas menos eficaces? La palabra de una experta argentina.

Pensemos a un virus como a un «pequeño mutante» que llevamos adentro. Que muta constantemente. A su propio ritmo. Con diferentes consecuencias.

En un mes aparecieron o se expandieron al menos 5 nuevas variantes de coronavirus, que aumentan la tasa de contagios, la mortalidad y suman dudas sobre cómo podrían afectar a los tratamientos y a las vacunas.

Desde los laboratorios aseguran que las mutaciones forman parte de la historia natural de todos los virus. Que esos «pequeños mutantes» siempre hicieron lo que mejor saben hacer: mutar. Pero en este contexto global no sólo aumentan las cifras de casos y muertos sino que impactan en la economía profundizando los lockdown y cerrando fronteras. ¿Pueden convertirse en el principal obstáculo para frenar el Covid?

Claudia Perandones es la reconocida genetista que coordina los equipos del ANLIS Malbrán responsables de los testeos y de decodificar el genoma del virus en Argentina. Por su expertise frente a «mutantes», sabe que asusta escuchar de «nuevas cepas» y vacunas que ya están hechas. Por eso aclara que las mutaciones crean variantes. Y que las vacunas, de ser necesario, se pueden recalibrar.

«Las variantes son un conjunto o constelación de mutaciones o cambios en el genoma del virus de SARS-CoV-2 que ocurren en forma conjunta o asociada. Las variantes que han generado preocupación se denominan VOC (variants of concern, en inglés)», explica la directora científica de ANLIS Malbrán.

¿Cuáles son? Las más mediáticas en estos días. La VOC de Reino unido y la VOC de Río de Janeiro. Ambas fueron detectadas en nuestro país.

La de Reino Unido es la B.1.1.7, que presenta 23 mutaciones de las cuales 8 se ubican en la espícula viral. Entre esas mutaciones, tres generan la mayor preocupación.

Claudia Perandones, dando una conferencia en una reunión del Consejo de Ciencia y Tecnología en el Ministerio de Ciencia y Tecnología.

Claudia Perandones, dando una conferencia en una reunión del Consejo de Ciencia y Tecnología en el Ministerio de Ciencia y Tecnología.

«Una es la mutación N501Y, que se ubica en la zona de contacto clave para la unión con el receptor ACE2 humano, que es la puerta de entrada del virus a las células humanas». Esta mutación le otorga mayor afinidad o avidez para unirse a las células y sería la responsable de que el virus tenga un 70 % más de transmisibilidad.

¿Esta mutación le permite al Covid escapar de la respuesta de anticuerpos de los que se contagiaron previamente y también de las vacunas? No.

Estudios recientes de la Escuela de Medicina de Mount Sinai de New York -con los que ANLIS Malbrán tiene una colaboración estratégica- demostraron que esta mutación «es sensible a la respuesta mediada por los anticuerpos», tanto en el plasma de individuos recuperados de la enfermedad como en el suero de personas vacunadas.

«Este hallazgo es muy tranquilizador en relación a que las vacunas actualmente desarrolladas son efectivas para proteger frente a la variante de Reino Unido», marca Perandones. Otras dos mutaciones preocupantes dentro de esa variante generaron alarma: la deleción 69-70 y la mutación P681H. Pero tampoco escapan a la vacuna ni al plasma.

¿La variante de Reino Unido, que está en Argentina, condiciona mayor mortalidad? «Si bien el Primer Ministro Boris Johnson planteó este viernes la posibilidad de una mayor letalidad, la realidad es que no existe evidencia científica para tal afirmación. Es lógico y esperable que el incremento en el número de casos producido por esta variante condicione, indefectiblemente, un incremento en el número de muertes. Pero tanto los grupos de investigación de Public Health England, Imperial College London, entre otros, no permiten confirmar lo que dijo el premier», dice Perandones.

─¿Son eficaces las vacunas desarrolladas para SARS-Cov-2 frente a la aparición de variantes?

─Tanto el CEO de BionTech (Pfizer), Ugur Sahin, como el de Moderna y el Director del Fondo Ruso de Inversión Directa, Kiril Dmitriev, confirmaron que los modelados estadísticos y ensayos destinados a determinar cómo sería la conformación espacial que la espícula con las mutaciones podría adoptar, mostraron que las vacunas actualmente desarrolladas son efectivas para neutralizar la variante de Reino Unido.

Perandones también destaca que esta semana Pfizer publicó su estudio realizado junto a la University of Texas, Medical Branch at Galveston, que probó que esa vacuna «es efectiva para todas aquellas variantes que contengan la mutación N501Y».

Esta mutación está presente en la variante del Reino Unido (B.1.1.7) y también en la de Sudáfrica (501.V2) y Brazil identificada en turistas japoneses (B.1.1.248, o variante P1). En ese estudio los investigadores evaluaron suero de 20 personas vacunadas y determinaron que fue capaz de neutralizarlas.

Lo concreto es que las variantes británicas sí son más contagiosas: fueron identificadas en septiembre y ahora registran una alta prevalencia en 60 países. ¿Cómo pudieron haberse generado las mutaciones del Reino Unido? Otra vez, y simplemente, por la naturaleza de estos pequeños mutantes. Pero hubo algo inusual.

«Que la variante de Reino Unido se diferencie en 23 mutaciones de la cepa original de Wuhan, China, es mucho mayor que las estimaciones actuales del reloj molecular del virus, de alrededor de dos mutaciones por genoma por mes. El número inusualmente alto de mutaciones de la proteína de la espícula y otras propiedades genómicas de esa variante indican que no fue resultado de la acumulación gradual de mutaciones en el Reino Unido (a medida que hubo más contagios). Una posible explicación del surgimiento es una infección prolongada por SARS-CoV-2 en un único paciente, potencialmente con inmunocompetencia reducida», apunta Perandones.

─¿Una eventual nueva mutación podría llevar a que las vacunas existentes hoy se conviertan en placebo? 

─La mayoria de las vacunas para SARS CoV 2 se desarrollaron mediante estrategias de ingeniería genética. Esto permitió acelerar los tiempos pero también permitiría, en el caso de ser necesario, introducir modificaciones en las secuencias genómicas de la espícula viral, que es el blanco o target que todas eligen como principal estimulo inmunitario para que el organismo produzca anticuerpos», cierra. Así, la carrera contra los «pequeños mutantes», nunca arrancaría de 0.

Clarín

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