Ahora Colombia: Vandalismo y violencia en un tenso paro nacional

La diversidad colombiana se expresa en estos momentos de muy distintas formas por todo el país.

 Las marchas multitudinarias en grandes ciudades son la nota predominante, en paralelo con otro país que rechaza el paro convocado por sindicatos , estudiantes, artistas, organizaciones sociales y partidos de oposición. Pancartas, cánticos y banderas (incluso las wiphalas indígenas) se mezclaban en una expresión tan multicolor como de diversidad ideológica.

Los brotes violentos persisten ahora en la zona de Suba en la capital, donde los agentes del Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad) contuvieron con gases lacrimógenos a quienes pretendían paralizar el tráfico a pedrada limpia. En Cali, la capital del Valle, también se han producido escarceos entre estudiantes y policías. Los disturbios más graves se repiten desde temprano en las cercanías de la Universidad del Valle, con actos vandálicos y proliferación de encapuchados. El transporte de las grandes ciudades es el más afectado, de momento.

Manifestación en la Plaza Bolívar, en Bogotá
Manifestación en la Plaza Bolívar, en Bogotá Fuente: AFP – Crédito: Raul Arboleda

Maurice Armitage, alcalde de Cali, ha declarado el toque de queda en su ciudad desde las 19 locales ante los brotes de violencia que se viven en torno a la Universidad del Valle y en otros puntos. «Ningún ciudadano puede estar en la calle a partir de esa hora porque será detenido», aseguró cuando ya las marchas del 21-N han acabado en la capital del Departamento del Valle.

En Bogotá los mayores incidentes de la tarde se registraron en las inmediaciones del Aeropuerto Internacional de El Dorado, tras impedir la policía que grupos radicales se desplazasen hasta sus instalaciones. L os enfrentamientos también alcanzaron la Plaza Bolívar en el centro de Bogotá.

En las redes sociales proliferan imágenes, tanto de Bogotá como de Medellín, en las cuales son los ciudadanos que participan en la protesta nacional quienes amonestan e impiden a infiltrados y encapuchados dañar el mobiliario urbano. En la capital de Antioquia, incluso, los usuario del Metro detuvieron a un grafitero que pintaba un vagón hasta que llegó la Policía.

«Notifico a todos los caleños que ante los hechos violentos que empañaron el paro nacional en varios puntos de nuestra ciudad, he decidido implantar el toque de queda a partir de las 7:00 p.m. de hoy. Quienes estén afuera a esa hora, podrán ser detenidos por las autoridades», escribió en su cuenta de Twitter Armitage.

Colombia despertó con tanta zozobra como alegría, dispuesta a reivindicar en paz su derecho a la protesta pero con el temor al contagio de las «enfermedades» de países de la región. Lo ocurrido en Chile atemoriza a buena parte del país, pero también se habla del efecto Ecuadorincluso de la influencia de Venezuela en el sector más radical de los protestantes.

El presidente Iván Duque , en el centro de casi todas las miradas, apostó en la víspera porque «podemos tener diferencias y expresarlas pacíficamente. Nuestra invitación es a trabajar juntos y a llevar a Colombia más lejos, unidos como nación». En las primeras horas de este histórico 21-N quiso mantener la «normalidad» gubernamental, sin prestar «atención» a lo que ocurría en las calles, incluso informando al país de su última propuesta para luchar contra la inseguridad.

«¡Uribe, paraco, el pueblo está verraco!», es uno de los lemas favoritos por igual en Bogotá, Medellín o Cúcuta, la capital de una frontera cerrada desde ayer. «Yo estoy aquí para protestar por todo, el salario, la educación, el asesinato de los líderes sociales», explicó a LA NACIÓN la estudiante capitalina Jiselt A., de 24 años, que como la inmensa mayoría apostó por la tranquilidad y la fiesta en su marcha particular hacia la Plaza de Bolívar de la capital. «Pero tengo miedo, y mucho, a que haya violencia», añadió.

Gran cantidad de personas marchan en Bogotá, Colombia
Gran cantidad de personas marchan en Bogotá, Colombia Fuente: Reuters – Crédito: Luisa González

La suma de motivos para la protesta es tan amplia que ocuparía media crónica pormenorizarlas. Desde las reformas laborales iniciadas por Duque, que no convencen a sindicatos y trabajadores, hasta la muerte de ocho niños en un bombardeo militar contra guerrilleros. Salario mínimo insuficiente, la calidad de la sanidad o lo que cuesta la educación, son algunos de estos motivos, que cada uno grita o exhibe en las miles de pancartas que jalonan las protestas.

El punto de encuentro de las distintas marchas en la capital se ha fijado en el centro del poder político nacional en la Plaza Simón Bolívar. La estatua del libertador estaba envuelta desde ayer para evitar que sufriera nuevos ataques, como en otras manifestaciones con finales violentos en los últimos meses. Muchos pequeños comercios y grandes locales también protegieron sus escaparates y puertas. Un blindaje ante el temor de que la furia que invadió a los chilenos también se despliegue en sus calles.

A las 12 de hoy (las 14 en Buenos Aires) la Plaza de Bolívar ya está totalmente llena de manifestantes cuando ni siquiera las marchas más grandes están próximas. Al menos hasta las 3pm no se espera la llegada de las marchas más grandes.

Fuente: Lanación